ꜱᴡᴇᴇᴛ ѕραякℓєѕ тяαηѕℓαтισηѕ ♡
Capítulo 3
Seongjin fue el primer amor de Ideun. Aunque ahora esos sentimientos del pasado se habían desvanecido bastante, para Ideun, Seongjin seguía siendo un hermano mayor (hyung) admirable.
Seongjin se mudó al barrio cuando Ideun estaba en la escuela primaria. No solo seguían en contacto, sino que sus padres aún vivían en el vecindario, por lo que el tiempo que habían compartido era considerablemente largo. Siempre fue una persona calmada, madura y amable. Al ver a Seongjin convertirse primero en adulto, Ideun siempre pensó que él también quería ser un adulto así.
La voz de ese mismo Seongjin sonaba, después de mucho tiempo, bastante emocionada.
—Ideun-ah, ¿estás ocupado?
—No, no. Para nada. ¿Qué pasa?
—En serio... es increíble.
—¿Qué es lo que pasa para que estés así, hyung?
Ante la voz animada de Seongjin, Ideun también se puso de buen humor.
{—Parece que realmente ha pasado algo bueno. Se nota lo emocionado que está incluso por teléfono.}
¿Acaso lo habrían ascendido?
—Hoy hablé con el director. Incluso le entregué mi tarjeta.
—¿De verdad? Qué increíble. Hyung, realmente debes tener mucho talento.
El representante de la empresa del que Seongjin había hablado un par de veces era una persona realmente impresionante. Decía que, a pesar de ser joven, ya era el director de Alimentos Taeyangwon. Debido a que los medios de comunicación hablaban tanto de él, Ideun también lo había visto un par de veces en las noticias.
Quizás porque se convirtió en director representante a una edad temprana, la prensa intentaba atacarlo en cuanto veía la más mínima oportunidad. En una ocasión, un periodista que lo seguía le preguntó:
—"¿Qué opina sobre el hecho de haberse convertido en el director representante de Alimentos Taeyangwon solo por ser el nieto directo del presidente?".
Él respondió con total naturalidad:
—"Si tengo la capacidad, ¿qué importa de quién sea nieto? Lo que importa no es quién es mi abuelo, sino si la empresa bajo mi mando está creciendo o no."
—"Tengo la capacidad y el derecho para ello. Creo que si miran a mis otros parientes de mi misma edad, les quedará claro."
Respondió con total seguridad y pasó de largo sin mirar atrás. Ideun, que veía aquello en las noticias, se quedó con la boca abierta.
En realidad, Alimentos Taeyangwon estaba alcanzando los resultados más altos de su historia.
Era, verdaderamente, una persona formidable.
Pero que alguien así hubiera hablado con Seongjin... le costaba creerlo.
{—Como Seongjin-hyung también debe estar dando resultados satisfactorios en la empresa, por eso hablará con el director.}
Para Ideun, Seongjin seguía siendo un hermano mayor admirable y genial. Aunque estaba claro que la conversación sería puro alarde, a Ideun no le importaba. Quería escuchar más.
Ajustó el agarre del teléfono. Sin embargo, por alguna razón, la voz de Seongjin sonaba vacilante.
—No, bueno, en realidad no hablamos de temas de trabajo.
¿Si no fue una conversación de trabajo...? Ideun inclinó la cabeza.
—Hace unos días pasé por tu pastelería y compré unos pasteles, ¿recuerdas? Parece que esos pasteles le gustaron al director. Por eso me pidió el número de contacto.
—Ah, ¿sí? ……... ¿Eh?
Ideun alzó la voz. ¿Qué clase de disparate era ese?
Para Ideun, no era precisamente una buena noticia. Nunca habían tenido una buena experiencia al involucrarse con otras empresas.
{—Preferiría que me dijeras que el director te felicitó porque trabajas bien...}
Lamentablemente, parecía que Seongjin no había captado en absoluto el estado de ánimo de Ideun.
—Incluso bajó personalmente hasta el equipo legal para preguntar de todo. Como no tenías tarjeta de visita, le di la dirección y el número. El número principal está conectado al tuyo, ¿verdad? Ja… estoy realmente temblando. Te lo encargo mucho, Ideun-ah.
—No, hyung… ¿Pero qué estás haciendo ahora?
—¿Eh?
Ideun se pasó la mano por el cabello y caminó de un lado a otro por la sala.
¿Acaso no era cosa de todos los días que los tipos de las grandes empresas recorrieran negocios de pequeños comerciantes como ellos para robarles las recetas?De hecho, la Pastelería Dorada ya había pasado por una experiencia similar.
Una vez, una empresa de alimentos de tamaño mediano vino a buscarlos para colaborar. Como era una empresa de la que habían oído hablar al menos una vez, sus padres se mostraron positivos.
Sin embargo, el contrato en sí no tenía nada de positivo.
Antes de que sus padres, ignorantes en temas contractuales, pusieran su sello, Ideun analizó el contenido junto con su hermana mayor y resultó ser un contrato injusto en el que debían entregar la receta por completo.
No eran más que palabras bonitas.
Aunque lo rechazaron tajantemente de inmediato, se sintieron indignadísimos.Al haber tenido varias experiencias de este tipo, Ideun no podía evitar reaccionar con sensibilidad.
—¿Dices que el director de tu empresa preguntó por los pasteles de nuestra tienda?
—Sí. Es algo realmente increíble. Si llega a ir por allá, atiéndelo bien. Es mi deseo, Ideun-ah.
—No, hyung… ¿lo dices en serio? ¿Qué vas a hacer si nuestra tienda y tu empresa terminan peleando? ¡¿Por qué de tantas cosas tiene que ser nuestra pastelería?!Ideun no lograba calmarse. Al alzar la voz, hubo un silencio prolongado al otro lado del teléfono.
Seongjin volvió a preguntar con cautela.
—Ideun-ah, ¿de verdad crees que pasaría algo así?
Puras palabras para tranquilizar la conciencia. Ideun soltó una risa baja.
—Hyung, de verdad, jaja… ¡Si algo así llega a pasar después, tú te haces responsable de todo!
Ideun colgó el teléfono con frialdad. Se preguntaba a qué venía esa llamada después de tanto tiempo, y resultó que solo soltó cosas que le revolvieron el estómago.
El teléfono volvió a sonar, pero Ideun no respondió.
Seguramente sería Seongjin. Prefería no contestar antes que seguir escuchando cosas frustrantes.
Aun así, el teléfono seguía sonando. ¿Por qué se ponía tan persistente, a diferencia de lo habitual?
Sin poder aguantar más, Ideun finalmente apagó el celular.
Era mucho mejor esto que seguir escuchando la vibración.
****
—No contesta el teléfono. —
Ante las palabras del jefe Kim, Muhyeok tamborileó con los dedos sobre el reposabrazos del sofá.
Toc, toc.
Frente a él había una gran cantidad de pasteles de arroz que le habían entregado en el equipo legal.
Pinchó un pastel de miel con un palillo afilado y se lo metió en la boca.
El relleno del pastel tenía el aroma a canela entrelazado en su justa medida. Era dulce, pero no llegaba a ser empalagoso.
{—No sé cómo habrán hecho un pastel así.}
Con rostro serio, Muhyeok se comió uno más. Llenó sus mejillas con el pastel y estas se movían mientras masticaba rítmicamente. Sus ojos, mientras tanto, se dirigían al documento que sostenía en la mano.
Era un material impreso con la investigación sobre la Pastelería Dorada. Inaugurada en 19XX, era un lugar que se mantenía por tres generaciones y gozaba de bastante renombre en esa región.
—......—
Tenía ganas de ir personalmente y probar el pastel recién hecho, pero sentía que si lo sugería, el jefe Kim lo regañaría. Muhyeok lo tanteó con la mirada. El jefe Kim lo observaba con ojos cargados de cierta ansiedad.
Muhyeok evitó sutilmente su mirada y habló después de un momento:
—Sobre el nuevo proyecto esta vez, con este lugar...
—El equipo de planificación no está de adorno, director.
—Hermano, siempre usas el lenguaje formal solo cuando me vas a regañar...
—¿Cuándo he...? Yo siempre separo lo público de lo privado cuando trabajo.
—Bueno, aceptémoslo. Pero este pastel tiene un sabor que dan ganas de ir a probarlo en persona al menos una vez.
—Estoy de acuerdo con esa opinión.
¿A qué venía eso? Muhyeok lo miró de reojo. El jefe Kim salió un momento y regresó con los brazos llenos de documentos. A diferencia de Muhyeok, que soltó una risa desganada, él dejó los papeles sobre el escritorio con un rostro tan frío que parecía que no sangraría ni aunque lo pincharan con una aguja.
—Si revisa todo esto hoy mismo, mañana por la mañana, a la hora de apertura de la tienda, lo llevaré personalmente.
—Yo también tengo un coche, ¿sabes?
—Deje de replicar y... —no hables más, maldito. El jefe Kim se tragó la frase con esfuerzo. Sonrió con torpeza—. Aunque pase por el equipo de planificación, ¿no cree que me necesitará para entablar una buena relación con el representante de la Pastelería Dorada?
El jefe Kim recordó las innumerables relaciones que Muhyeok había destruido hasta ahora. Desde el compromiso cercano a un matrimonio arreglado el año en que alcanzó la mayoría de edad, hasta el representante de la empresa de alimentos que siempre competía con Alimentos Taeyangwon en los medios. E incluso la relación con la abuela paterna de Muhyeok, la presidenta de Grupo Taeyangwon, Shin Hye-ja, con quien por poco logra reconciliarse... la elocuencia de Muhyeok lo había convertido todo, absolutamente todo, en granos de arena.
Cuando pelea, es genial porque está de mi lado. Pero cuando es el lado opuesto, es literalmente una bomba de tiempo.
—.....—
Muhyeok también estuvo de acuerdo esta vez. Asintió lentamente con la cabeza.
—Primero, detén por un momento el proceso del equipo de planificación sobre este asunto. Y tú, jefe Kim, vete a casa. Yo trabajaré toda la noche. Mañana por la mañana, a la hora acordada, haz que el chofer espere debajo de la oficina.
—Sí, entendido.
El jefe Kim hizo una reverencia y se marchó. Muhyeok dejó escapar un suspiro al ver el escritorio repleto de documentos.
—Huuu.......
****
El día en la Pastelería Dorada comenzó exactamente igual al de cualquier otro.
El sonido rítmico de la maquinaria soltando vapor (psshh), el riel que empaquetaba los pasteles con intervalos precisos y el trote que sonaba por los altavoces creaban un ambiente alegre y lleno de vitalidad.
Todos se movían de un lado a otro con diligencia, acomodando los pasteles de arroz y abriendo las ventanas que habían permanecido cerradas durante la noche. El aire fresco de la mañana inundó el lugar. Ideun se estiró con ganas, tratando de desperezarse.
—Voy a abrir la tienda.
—¡Hagamos nuestro mejor esfuerzo hoy también!
—¡Sí...!
Al empujar la puerta para abrirla, vio a los clientes que, como cada mañana temprano, hacían fila para comer el pastel recién hecho. Ideun los saludó de inmediato.
Con su voz animada de siempre. Alegre y feliz.
—Bienvenidos. La tienda ya está abier...
Ideun no pudo terminar la frase. Cuatro hombres impecablemente vestidos de traje estaban parados frente a la tienda.
De entre ellos, el tercero en la fila, un tipo altísimo y de aspecto pulcro, se adelantó dejando atrás a los hombres que tenía enfrente.
{—Esta persona es...}
El hombre rozó bruscamente el hombro de Ideun al pasar y entró al local.
—......
Del hombre emanaba un aroma a perfume terrible y feroz. Sin darse cuenta, Ideun se tapó la nariz y dio un paso hacia atrás.
En toda su vida había sentido un perfume tan fuerte. Sentía que le darían arcadas.
Los hombres que seguían al sujeto le hicieron una reverencia. Ideun dirigió una mirada de estupefacción hacia el interior de la tienda.
Los hombres recorrieron el local despacio, pero con prudencia y meticulosidad. Llevaban tabletas electrónicas en las manos y chequeaban o anotaban algo con diligencia.
De vez en cuando, le susurraban algo al oído al hombre más alto, y este asentía con la cabeza.
Tras observar y analizar el lugar por un momento, comenzaron a colocar los pasteles uno por uno en las bandejas. Tomaron varias unidades de los pasteles de arroz glutinoso, de miel, los nutritivos y los injeolmi que tenían el cartelito de "¡¡Muy popular!!" escrito a mano por el mismo Ideun.
Parecían insatisfechos incluso después de llenar tres bandejas.
Ideun permanecía allí parado, aturdido. Entre los clientes que iban entrando de uno en uno, ellos destacaban demasiado.
Era una situación intimidante para cualquiera. De repente, le vino a la memoria la llamada de Seongjin.
—Hace unos días pasé por tu pastelería y compré unos pasteles, ¿recuerdas? Parece que esos pasteles le gustaron al director. Por eso me pidió tu número de contacto.
—Si llega a ir por allá, atiéndelo bien. Es mi deseo, Ideun-ah.
Así que.
—......
Así que, ¿esta es la situación de la que hablaba el hermano Seongjin?
Todos son apuestos y de gran estatura. Entre ellos, uno que destaca especialmente. ¿Cómo podría no conocer ese rostro?
Uno de los Alfas ampliamente conocidos por el mundo.
'Director Tae Muhyeok.....'
✧・゚: ⬅ 𝓐𝓷𝓽𝓮𝓻𝓲𝓸𝓻 | 𝓢𝓲𝓰𝓾𝓲𝓮𝓷𝓽𝓮 ➜ :・゚✧
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