🍊
Novelas BL
NOVELAS ✨

Capítulo #50 "Pheromone Obsession"


Capítulo 50


Un auto negro se detuvo frente al edificio principal del Centro Médico Hansae. Cuando Han Jaehee bajó con el apoyo del secretario Kim y se sentó en la silla de ruedas, Woojeong, que había descendido antes y estaba esperando, la tomó por los manubrios traseros.



—Vayamos al ascensor.



Dado que era la primera vez que Woojeong manejaba una silla de ruedas, se movía con cautela, preguntándose si Han Jaehee podría sentirse incómoda.



—Es cómodo porque Woojeong-ssi está empujando. La velocidad también es la justa.



Cuando Han Jaehee habló con calidez, como si le leyera la mente, Woojeong se sintió aliviado y se dirigió hacia el ascensor. Al llegar al piso de la sala VIP, un miembro del personal asignado se acercó y se hizo cargo de la silla de ruedas. Mientras se dirigían directo al consultorio, Han Jaehee detuvo al grupo por un momento y buscó a Woojeong, que venía detrás.



—Woojeong-ssi, espera en la sala de estar. Dijeron que no es una prueba larga, así que terminaré rápido e iremos a comer.



—Sí. Adelante.



Para Han Jaehee, resultaba incómodo que Woojeong la acompañara hasta el consultorio. Cuando Woojeong confirmó que el secretario Kim la seguía, se quedó en la sala de estar.



Tal como se esperaba de una sección VIP, contaba con buenas instalaciones. 



Woojeong sirvió agua en un vaso de papel y se sentó en un asiento cerca de la entrada. El Centro Médico Hansae y el Centro de Feromonas compartían algunas de las instalaciones de la sala VIP. Si uno caminaba solo un poco por este pasillo, se encontraba con un tranquilo jardín al aire libre. Se había reunido con Han Jaegang allí una vez, mientras este vestía una bata de paciente.



En ese entonces, era tan abrumador el simple hecho de verlo que ni siquiera tuvo tiempo de preguntar dónde le dolía. Ahora que lo pensaba, Han Jaegang a veces se llevaba la mano al lado izquierdo del pecho y mostraba molestias. De repente, se preguntó si habría algún problema con su salud.



Perdido en sus pensamientos, Woojeong levantó la cabeza con sorpresa ante la vibración de su teléfono. Un nombre familiar apareció en la pantalla.



—Director Ejecutivo.



—Está silencioso. ¿Estás en el hospital?



—Sí. Noona entró a hacerse las pruebas y yo estoy esperando en la sala de estar.



—Has trabajado duro. Ya que la acompañaste hasta allá, pídele que te compre una buena comida.



—Sí. Pero, Director Ejecutivo… ¿está enfermo de algo o se siente indispuesto?



Woojeong vaciló y luego preguntó con cautela, pero a través del receptor escuchó a Han Jaegang hablando con alguien. Parecía que había llamado durante un breve descanso en el trabajo y, cuando su voz se escuchó de nuevo, Woojeong pudo notar claramente que estaba ocupado.



—Lo siento. ¿Qué dijiste?



—No es nada. ¿Está muy ocupado?



No era el tema adecuado para planteárselo por teléfono a alguien que estaba trabajando. Decidió preguntarle por separado más tarde y cambió de tema. Han Jaegang respondió sin siquiera intentar ocultar su ocupación.



—Un poco. Creo que llegaré tarde hoy, así que no esperes y duérmete primero.



—… Sí.



Incluso decir que entendía se sintió un poco extraño. Estos días, Woojeong a menudo se quedaba dormido temprano por la noche sin poder combatir la somnolencia. Así que, cuando Han Jaegang llegaba tarde del trabajo, a menudo cargaba a Woojeong, que se había quedado dormido en el sofá de la sala, hasta la habitación.



Era como si estuviera recuperando de golpe el sueño que no había tenido hasta ahora, ya que el cansancio parecía no tener fin. Han Jaegang decía que era bueno dormir profundamente cuando se estaba cansado, pero era hasta el punto de que Woojeong se preocupaba de si estaba bien dormir de esa manera. Además de eso, tenía hambre a todas horas. Como si hubiera desarrollado un apetito que nunca tuvo, incluso mientras comía bocadillos, quería guardar al menos uno o dos pedazos en su bolsillo de antemano. Incluso ahora, Woojeong pensó: «¿Por qué sigo actuando así?», y no pudo resistirse a desenvolver un caramelo de frutas de la mesa y metérselo en la boca.



—Woojeong-ssi. ¿Te aburriste esperando solo?



Mientras Woojeong saboreaba otro caramelo de limón en la boca, Han Jaehee, que había terminado sus pruebas, entró en la sala de estar.



—¿Salió bien la prueba? ¿Qué hay de los resultados?



—Me dieron los resultados inmediatos y para el resto se pondrán en contacto conmigo en cuanto salgan. Dijeron que no parece nada grave.



—Qué alivio.



Mientras la música clásica que sonaba en la sala de estar se detenía por un momento, el estómago de Woojeong rugió. Como fue lo bastante fuerte, el rostro de Woojeong se sonrojó y Han Jaehee se echó a ríe como si fuera divertido.



—Será mejor que vayamos a comer rápido. ¿Qué te gusta, Woojeong-ssi?



****



Después de terminar una comida satisfactoria, ambos se trasladaron a un café cercano. Con una taza de té de limón caliente frente a él, Woojeong habló con timidez.



—Gracias por la comida.



—Para nada. Como Woojeong-ssi comió tan bien, yo también lo disfruté.



Ante las palabras de Han Jaehee, Woojeong se rascó la nuca con timidez. Ella lo había llevado a un conocido restaurante de carnes asadas del cual era cliente habitual. Normalmente, si se tratara solo de ellos dos, la comida se habría sentido incómoda y él no habría podido probar bocado de forma adecuada; sin embargo, hoy, atraído por el aroma de la carne al carbón, tomó sus palillos sin dudarlo.



Al ver a Woojeong comer con tanto apetito, Han Jaehee recibió las pinzas del personal y le asó la carne con esmero. Tras comer hasta quedar satisfecho, Woojeong lucía apenado, por lo que Han Jaehee lo reconfortó diciéndole.



«Me gustan los hombres que comen bien».



—Por cierto, ¿tu familia sabe que te estás quedando en la Residencia Snow Reflection, Woojeong-ssi?



—Lo saben, pero debido a ciertas circunstancias no me estoy comunicando con ellos por separado. 



Woojeong simplemente respondió con la verdad. Si ella le preguntaba por Lee Doyoung, también tenía la intención de decirle lo que ocurrió.



—Bueno, basta con que lo sepan. Pero esa pulsera es realmente única y hermosa. ¿Dónde la compraste?



Sin embargo, Han Jaehee no indagó más sobre su familia y se limitó a asentir con calma. En su lugar, parecía más interesada en la pulsera de Woojeong.



Woojeong se miró la pulsera con la que tenía el hábito de juguetear. En la noche que había pasado su ciclo de celo con Han Jaegang, esta había aparecido sujeta alrededor de su muñeca sin que él siquiera se diera cuenta. Debido a que habían sucedido varias cosas, no le había preguntado a Han Jaegang al respecto de manera directa, pero el único que se la pudo haber entregado era él.



—… El Director Ejecutivo me la dio.



—¿De verdad? Al menos Jaegang tiene buen ojo para dar un regalo que te quede bien.



Han Jaehee sonrió con dulzura y asintió. Levantó su taza, le dio un sorbo al café y luego habló en voz baja.



—Para ser honesta, soy similar a Jaegang. No soy la clase de persona que confía en la gente con facilidad. Pero con Woojeong-ssi… no sé por qué no dejo de sentir afecto sin ninguna razón.



Mientras hablaba, se aclaró la garganta por un momento, sintiéndose un poco cohibida.



—Supongo que es porque Woojeong-ssi es una buena persona. Tal vez por eso Jaegang también se sintió atraído.



—Gracias por pensar bien de mí…



La verdad era que Woojeong también se sentía cómodo con ella. A pesar de que había una diferencia de edad y de que era la hermana mayor de Han Jaegang por lo que al principio se había mostrado cauteloso, pasar tiempo a su lado no resultaba difícil ni abrumador.



—Jaegang es torpe para mostrar sus emociones y su personalidad es fría, ¿verdad? Probablemente también diga cosas hirientes. Pero a su propia manera, se está esforzando ahora, así que sería agradable si Woojeong-ssi pudiera mirarlo con amabilidad.



Ella tomó la rígida mano de Woojeong y le dio unas palmaditas suaves en el dorso. 



—Lamento decir esto… pero por favor, cuida de nuestro Jaegang. No te estoy pidiendo que aguantes y comprendas absolutamente todo. Si Jaegang te pone las cosas difíciles, puedes darle una paliza, a mí no me importa.



Woojeong asintió. No alcanzaba a comprender del todo la razón por la cual ella lo trataba tan bien, pero sus palabras le sirvieron de gran apoyo. Tras escuchar su respuesta, Han Jaehee finalmente lució aliviada.



****



Tarde en la noche, Han Jaegang llegó a casa y paseó la mirada por la silenciosa propiedad. Dado que ya pasaba de la medianoche, tanto Woojeong como Han Jaehee debían estar ya en la cama. Sus pasos se sentían pesados después de haber sido agobiado por el trabajo durante todo el día antes de finalmente volver a casa. Se aflojó la corbata que lo estaba asfixiando y se dirigió



Un aroma suave y refrescante que inundaba la habitación le dio la bienvenida. Sintió como si su oprimido pecho se despejara. Al dar un paso al interior, Han Jaegang descubrió a Woojeong durmiendo de costado.



—……



Debería haber dormido cómodo, completamente recostado. Han Jaegang jaló la manta y cubrió a Woojeong, que se encontraba acurrucado. Al mirar el pie que sobresalía de la cobija blanca y tocarlo con suavidad, este desapareció rápido bajo la manta.



Han Jaegang soltó una risita y se dirigió al vestidor. El agotamiento que había sido tan severo hasta hacía un momento pareció haber disminuido.



Tras ducharse, Han Jaegang bebió agua fría y regresó a la cama. Cuando se sentó con cuidado, el rostro de Woojeong hundido en la almohada quedó a la vista. Su semblante al dormir lucía pacífico. Han Jaegang estiró la mano despacio y acarició con ternura la frente de Woojeong. El cabello de este se enredó con suavidad entre sus dedos.



«Me gustas…».



Las palabras que Woojeong había pronunciado, y que le habían venido a la mente una y otra vez durante todo el día, parecieron resonar una vez más en sus oídos. Se sentía como si hubiera regresado a sus días de adolescencia; esa sola frase le había alterado los nervios durante toda la jornada. El Woojeong que lo había puesto de esa manera dormía plácidamente y sin preocupaciones.



El hecho de que Woojeong, quien siempre se movía solo con autorización, hubiera venido por cuenta propia a su habitación lo llenaba de satisfacción. Apartó la manta en silencio y se inclinó para rodearlo con sus brazos. Cuando presionó su rostro contra la cálida mejilla de Woojeong y le rodeó la cintura con el brazo, Woojeong abrió un poco los ojos y, aún dormido, le pasó los brazos alrededor del cuello.



Han Jaegang permaneció en la cama sosteniendo a Woojeong en su regazo. Para este momento ya debería haberse acostumbrado pero, cuando intentaba conciliar el sueño con Woojeong en sus brazos, a veces todavía se sentía extraño. En esos instantes, Woojeong siempre se acurrucaba más hondo en su pecho, como si supiera cómo se sentía. Cuando Woojeong, firmemente retenido en su abrazo, frotaba con suavidad su delicado rostro contra su pecho, la tensión restante en su cuerpo desaparecía en un parpadeo.



… ¿Acaso había sido un error darle una habitación separada? A Han Jaegang le resultaba cada vez menos atractivo dormir solo en una cama sin Woojeong.



Temprano por la mañana, al abrir los ojos y salir, vio a Han Jaehee, quien ya se encontraba despierta en la sala. Ella se le acercó en su silla de ruedas tras contemplar por la ventana el cielo que se aclaraba tenuemente.



—¿Por qué estás despierta ya?



—No dejo de despertarme al amanecer debido a un dolor en la espalda.



—¿Es muy grave?



—Es solo molesto porque interrumpe mi sueño, pero no es de gravedad. Dijeron que si los resultados de las pruebas salen bien, podré tratarlo con medicamentos.



—¿Te traigo algo de beber?



—Sí. Un poco de agua tibia.



Han Jaehee bebió despacio el agua que Han Jaegang le trajo y luego paseó la mirada por la casa como si acabara de llegar.



—Cuando dijiste que remodelarías la Residencia Snow Reflection, en realidad me sorprendió. Jamás diste el brazo a torcer incluso cuando hablábamos de ello en aquel entonces, así que me pregunté a qué se debía el repentino cambio. Pero al verlo de esta manera, lo entiendo. Había una razón para ello.



Sentado en el sofá, Han Jaegang bebió en silencio el café que había traído consigo, aguardando sus siguientes palabras. La razón por la que ella no había preguntado ni hablado sobre Lee Woojeong hasta ahora debía ser porque estaba esperando el momento adecuado para conversar.



—… Honestamente, jamás me imaginé que mantendrías a alguien como Woojeong-ssi a tu lado. Él es demasiado diferente a ti. Y encima de eso, es el hermano menor de Lee Doyoung, ¿verdad? ¿Cómo se te ocurrió siquiera la idea de salir con el hermano de tu cita concertada?



Normalmente, él habría dejado que la otra persona pensara lo que quisiera. Sin embargo, al ver la expresión de preocupación de Han Jaehee, Han Jaegang habló en voz baja.



—No lo sabía cuando fui a la cita de compromiso. Por supuesto, tampoco sabía que llegaría tan lejos con Lee Woojeong.




Le explicó brevemente las circunstancias por las que ella sentía curiosidad. Tras relatarlo, no difería mucho de la clase de historia barata de un drama de televisión. El hombre que deseó al hermano menor de su prometido y terminó tomándolo no era otro que Han Jaegang.



Sin embargo, la inteligente Han Jaehee había comprendido correctamente la parte importante de su historia.



—Para empezar, nunca estuviste interesado en Lee Doyoung. Pero es extraño. ¿Woojeong-ssi no parece la clase de persona que aceptaría este tipo de relación tan fácilmente?



—Provoqué a alguien que se mantenía tranquilo. Lo atrapé cuando intentaba huir asustado y lo traje a mi lado.



—¿Qué? Realmente estabas desesperado, ¿eh?



—… Solo podía vivir si traía a Lee Woojeong. Eso no es una metáfora ni una figura retórica, es la verdad.



—¿Solo podías vivir? A qué te refieres con eso. Ah, espera, ¿no me digas que es por el problema de las feromonas?



—… Sí. Mi nivel de feromonas estaba en el fondo, y dijeron que si me daba otra crisis en ese estado, nadie sabía qué pasaría con mi corazón. Además, casi no había medicamentos que pudiera tomar.



Dado que había cambiado a su médico de cabecera por su subordinado, Kim Junghyun, nadie más que el doctor que él mismo había asignado conocía de manera adecuada el estado de Han Jaegang. Han Jaehee le planteó varios puntos importantes y Han Jaegang respondió con honestidad. Tras escuchar su relato, Han Jaehee se sumió en sus pensamientos con un semblante grave. Después de un rato, levantó la cabeza y le preguntó de forma directa.



—¿Estás manteniendo a Woojeong-ssi a tu lado ahora debido a tu problema de salud.



—… No puedo decir que no.



—No. Creo que estás cometiendo un gran error.



—¿Un error?



—Incluso si nadie más lo sabe, yo sí. Has cambiado. Jamás en toda tu vida te he visto cuidar de alguien, atenderlo y preocuparte por él de esta manera. ¿No es así?



Han Jaegang miró a su hermana, quien hablaba con total certeza, y luego desvió los ojos hacia la puerta cerrada de su habitación. Reflexionó sobre las palabras de Han Jaehee mientras rememoraba a Woojeong, quien debía de estar durmiendo plácidamente más allá de esa gruesa puerta de madera.



«Cambiado…»



Han Jaegang ya sabía de antemano que había cambiado tras conocer a Woojeong. Eso era un hecho que no podía negar.




 

Comentarios

✨ Sweet Sparkles ✨

🍊 Traducciones sin fines de lucro ✨
📚 Traducciones BL Y Isekai
🌙 Actualizaciones constantes


✨ Historias que brillan con magia ✨

🌸 ✨ 🍊 💫 💖