Capítulo #53 "Pheromone Obsession"
Capítulo 53
Al amanecer, cuando escuchó que alguien se aproximaba a la puerta, Woojeong se recostó a toda prisa en la cama. Se cubrió con la manta e fingió estar dormido; entonces, alguien abrió la puerta del dormitorio y entró.
La persona se dirigió directo al vestidor y estuvo buscando algo, para luego abandonar la habitación una vez más. Incluso después de escuchar el cuidadoso sonido de la puerta al cerrarse, Woojeong contuvo la respiración y no se movió.
Mientras yacía en silencio de cara a la pared, las voces y los pasos en el exterior se desvanecieron gradualmente. Luego, en cierto punto, no se escuchó ningún ruido en absoluto. Woojeong aguardó un poco más, y entonces se encaminó hacia la puerta. La abrió sin hacer ruido y asomó la mirada hacia la sala de estar; tal como esperaba, se encontraba vacía.
Tras confirmar que no había nadie, Woojeong dio un paso hacia la sala sin producir el menor sonido. La mesa y el sofá donde las tres personas se habían reunido estaban limpios y no quedaba rastro alguno.
¿A dónde habrían ido esta mañana? Mientras permanecía de pie, estupefacto, contemplando la sala de estar vacía, los ojos de Woojeong se detuvieron en el estudio de Han Jaegang. La puerta, que siempre se mantenía cerrada, estaba abierta de par en par.
Después de cometer una vez el error de entrar descuidadamente a la habitación de Han Jaegang en la Residencia Snow Reflection, Woojeong jamás volvía a acercarse a ningún espacio sin autorización. El estudio de Han Jaegang era uno de esos lugares.
Woojeong ingresó al estudio con el rostro desencajado.
El estudio, desprovisto de su dueño, se encontraba en desorden. Había papeles esparcidos sobre el escritorio y la silla había sido empujada hacia atrás. Incluso el aroma de las feromonas de Han Jaegang que perduraba en el estudio se percibía inestable.
En el caótico escritorio, la pantalla de la computadora portátil que siempre permanecía cerrada todavía estaba encendida. Era algo que normalmente nunca vería. Dedujo que Joo Yeongmo o Kim Junghyun debieron de haberlo ayudado a trasladarse desde donde había estado recostado aquí hacia la sala de estar.
Woojeong jaló la silla más cerca y se sentó ante el escritorio; luego, fue abriendo los cajones uno por uno. Como correspondía a la naturaleza meticulosa de Han Jaegang, el interior de los cajones estaba organizado. Mientras Woojeong examinaba con cuidado las cosas de adentro, tomó una carpeta del cajón de en medio.
Una pequeña etiqueta que decía «Materiales respecto a Lee Woojeong» estaba adherida a la parte inferior de la portada del archivo, por lo que no pudo evitar abrirlo. Al dar la vuelta a la cubierta, documentos que ya conocía quedaron a la vista. Eran la declaración de hechos, el acuerdo y el compromiso que había redactado cuando comenzó a asistir por primera vez a la Residencia Snow Reflection.
Conforme pasaba las hojas de los documentos que había leído incontables veces, Woojeong descubrió una página con la fotografía de Lee Iljun. Detrás de los papeles que detallaban el nacimiento y el historial reciente de su padre, se encontraban materiales sobre Kang Eonju, Lee Doyoung e incluso su abuelo materno, todos alineados en orden.
Después de eso, había un sobre. Cuando volteó el sobre boca abajo sobre su palma, varias fotografías reveladas se deslizaron hacia afuera. Eran todas imágenes de la casa de Woojeong y sus alrededores. Entre ellas, incluso había una de Woojeong de pie frente a la ventana.
En las notas adhesivas pegadas a las fotos, las fechas, las horas y los apuntes especiales estaban escritos como si se tratara de un registro de observación. En la fotografía de Woojeong, había una nota que decía: «Confirmado en el interior de la habitación. No hubo salidas». Woojeong se dio cuenta de que la fecha de la foto correspondía a la época en que lo habían descubierto tras renunciar a la tienda de conveniencia y se encontraba confinado en casa.
****
Woojeong revisó el resto de los documentos con el rostro pálido. Se encontraban allí sus expedientes escolares, fotografías cotidianas, historiales médicos e incluso cosas que deseaba ocultar, con imágenes y documentos de épocas que él mismo no podía recordar, todo empaquetado en su interior.
Encima de eso, al confirmar que incluso los registros de los exámenes recientes del Centro de Feromonas estaban incluidos, Woojeong exhaló un suspiro tembloroso. Era como si los documentos resumieran su vida entera. No alcanzaba a comprender por qué semejantes cosas estaban en manos de Han Jaegang.
Woojeong cerró la cubierta de la carpeta y luego, tras quedarse mirando la pantalla de la computadora portátil por un momento, estiró la mano despacio y tomó el ratón. Fiel a la naturaleza minuciosa de Han Jaegang, los archivos de la computadora estaban organizados. Solo había seis íconos en el escritorio y, entre ellos, una carpeta capturó los ojos de Woojeong.
[CCTV_Lee Woojeong]
Woojeong reprimió su temor y hizo clic en el ícono de la carpeta. Dentro de ella, los archivos estaban ordenados por fecha. Woojeong cliqueó en el primer archivo y clavó la mirada en la pantalla.
Pronto, un lugar familiar apareció. Era el área de Han Jaegang en el tercer piso de la Residencia Snow Reflection. En medio del espacio vacío, alguien entró tambaleándose. Esa persona no era otra que el propio Woojeong. Woojeong se vio a sí mismo corriendo directo hacia el baño y, con mano temblorosa, movió el ratón para acelerar la reproducción.
Después de un rato, Han Jaegang salió cargando a Woojeong en sus brazos y lo recostó en el sofá. En la pantalla, Han Jaegang permanecía de pie al lado del sofá y observaba a Woojeong dormir; todo estaba grabado exactamente tal como fue.
Mientras Woojeong miraba a Han Jaegang darse la vuelta en silencio y marcharse, rememoró una a una las palabras que él le había dicho el día en que lo trajo por primera vez a la Residencia Snow Reflection.
«Tú también debes de haber tenido ciertas circunstancias. Dime qué hiciste cuando entraste a una casa sin su dueño».
«¿De verdad no recuerdas lo que pasó antes de que te despertaras en el sofá?».
«…… Así que recuérdalo adecuadamente y explícamelo. Si te llamo, entonces vendrás aquí. Woojeong-ssi, tú tienes esa responsabilidad y ese deber».
Woojeong se mordió el labio y reprodujo los demás archivos uno por uno. Grabado en ellos se encontraba él mismo en la época en que había comenzado a asistir a la Residencia Snow Reflection, luchando desesperadamente por recuperar sus recuerdos. El estado mental tan difícil y doloroso de aquel entonces regresó a él.
—Estuve siendo vigilado todo el tiempo —musitó Woojeong en voz baja mientras miraba fijamente la pantalla.
Han Jaegang lo había sabido todo sobre lo que ocurrió ese día. Además de eso, había estado observando lo que Woojeong hacía en la Residencia Snow Reflection desde hacía un tiempo.
—Lo sabía todo……
Han Jaegang había visto a través de todas las circunstancias de Woojeong. A pesar de ello, fingió no saber nada, lo presionó y, a veces, se le aproximó con amabilidad para manipularlo a su antojo.
Woojeong soltó el ratón y se frotó la mejilla con la palma de la mano. Una humedad tibia se impregnó en su piel. Woojeong se quedó sentado, estupefacto, y se limpió las lágrimas que goteaban; luego, se puso de pie.
Dejó los rastros de haber esculcado en el escritorio tal como estaban y, cuando estaba por salir hacia la sala de estar, Woojeong se detuvo en seco junto a la puerta.
La Residencia Snow Reflection, que hasta hacía apenas un momento había considerado como el lugar más cómodo y familiar, de pronto se sintió completamente ajena.
Woojeong salió de la casa sin ningún plan. La luz del sol hizo que su visión diera vueltas por un instante. Woojeong cerró los ojos por un breve momento, calmó su respiración y luego avanzó tambaleándose.
Al lado de la ventana de la sala de estar, había un espacio similar a un porche donde uno podía sentarse a descansar. Usualmente había sido un lugar donde contemplaba el jardín y sentía la brisa, pero en este preciso instante nada entraba en su campo de visión.
Woojeong apoyó la cabeza contra la pared mientras permanecía sentado con la mirada perdida. La luz solar brillaba con claridad sobre el lugar, pero como si sus sentidos se hubieran entorpecido, ni siquiera sentía el calor.
Mientras parpadeaba en silencio, el viento sopló y el sonido del crujido de las hojas llegó a sus oídos. No podía descifrar cuánto tiempo había transcurrido.
—¿De verdad no vas a comer nada?
Mientras Woojeong estaba sentado de esa manera, la señora Kwak, que había ido y venido varias veces, salió de nuevo y preguntó. Miró a Woojeong con lástima al verlo allí inmóvil durante más de medio día.
—El clima está caluroso, ¿por qué estás aquí sentado sin comer?
—Comeré más tarde.
—Decía que te veías muy tierno porque estuviste comiendo bien por un tiempo, pero últimamente no estás probando bocado de nuevo de forma adecuada, ¿qué se supone que deba hacer?
La señora Kwak se sentó a su lado y le tomó la mano mientras hablaba. Woojeong esbozó una sonrisa con los ojos bajos hacia sus pies.
—Después de que llegaste aquí, pensé que te estaba yendo bien, ¿pero por qué estás tan desanimado? ¿Tienes algo de qué preocuparte? ¿Acaso te contactó tu familia?
—No. Solo tengo algunas cosas en qué pensar……
Dado que lo había observado durante mucho tiempo, la señora Kwak pareció notar que él tenía aflicciones y le dio unas palmaditas en la espalda.
—No deberías preocuparte por todo tú solo. Algo que parece un gran problema en este momento, cuando miras atrás, cuántas veces resulta no ser nada del otro mundo.
—……
—Si tienes preocupaciones, puedes contármelas a veces. Después de todo, he vivido un poco más, así que debería tener algo que pueda ayudarte al menos un poco. ¿No es así?
Woojeong se sintió ahogado por la emoción ante las amables palabras de la señora Kwak y solo asintió en silencio. Ella lo consoló y le entregó el vaso que había traído.
—No te quedes con el estómago vacío, bebe al menos esto. Lo licué con miel para que puedas tomarlo. Si te da hambre, entra rápido, ¿de acuerdo?
—Lo haré.
Cuando sus ojos se encontraron con los preocupados de la señora Kwak, sintió que iba a llorar. Woojeong bajó la cabeza y respondió con una voz ronca. La señora Kwak se alejó para darle tiempo a solas.
Woojeong sostuvo el vaso en su mano por un largo rato. Era jugo de tomate, el cual usualmente le gustaba, pero justo ahora sentía que no podría pasar ni un solo trago.
En el instante en que dejó la taza en el espacio vacío, el teléfono que yacía a su lado comenzó a vibrar. Se limitó a mirar fijamente la pantalla del celular y la vibración se detuvo un momento después. Conforme la notificación de llamada perdida apareció en la pantalla, una lágrima cayó de los ojos de Woojeong.
—¿Qué era lo que intentaba decir……?
Cuando el teléfono sonó de nuevo con el nombre de Han Jaegang, Woojeong desvió la cabeza y lo ignoró.
Nada había cambiado desde ayer. Estaba sentado en el mismo lugar, en la misma postura, pero de repente sintió como si lo hubieran dejado solo en el mundo y su visión se nubló. Se sentía como ir a la deriva, completamente solo, en un mar donde no se podía ver nada.
«Te diré algo. No vayas a ponerte feliz solo porque alguien muestra interés en ti y te trata con amabilidad. Eso no es porque les gustes».
¿Cuándo había sido? Las palabras que Lee Doyoung había dicho una vez le vinieron de pronto a la mente. En aquel entonces había sonado como si estuviera escupiendo maldiciones, pero sus palabras no eran erróneas.
Él había sido alguien a quien ni siquiera su propia familia amó desde el principio. Por lo tanto, cuando apareció alguien que lo trataba bien sin motivo y de buena gana le otorgaba un lugar a su lado, debió haberse mostrado cauteloso, por supuesto.
Pero en ese momento… el abrazo que se le había brindado había sido demasiado cálido y cómodo, por lo que ni siquiera había sido capaz de sospechar que otra intención pudiera estar oculta en él.
—Ah……
Woojeong frunció el ceño, se rodeó el vientre bajo con las manos y dobló la espalda. La sensación sorda e incómoda que había estado allí desde antes ahora se transformó en dolor.
Cada vez que parpadeaba, las lágrimas goteaban y dejaban manchas oscuras en el suelo blanco.
Habían dicho que el bebé podría estar en peligro y que tenía que ser precavido. El plan de decírselo todo a Han Jaegang hoy se había arruinado por completo.
—Está bien, está bien……
Woojeong se abrazó el estómago y repitió sin cesar palabras que no sabía para quién iban dirigidas.
No pudo precisar cuánto tiempo transcurrió después de eso. Woojeong giró repentinamente la cabeza hacia donde sintió una presencia. Unos pasos avanzaban por el sendero desde el estacionamiento hacia el edificio principal y, pronto, Han Jaegang apareció.
Sostenía su teléfono y caminaba hacia la puerta principal, pero cuando vio a Woojeong sentado junto a la ventana, cambió de inmediato de dirección y se dirigió hacia él.
—¿Qué haces aquí? Ni siquiera respondiste a la llamada.
Woojeong levantó la mirada de manera natural hacia el hombre que se detuvo frente a él. Ropa de punto blanca y pantalones grises. El mismo atuendo de la noche anterior. Se había puesto ropa para estar cómodo en casa y había salido desde la mañana, pero lucía exhausto, como alguien que no hubiera dormido en toda la noche. Woojeong sintió que sus feromonas vacilaban de forma inestable y abrió la boca.
—Solo me sentía sofocado.
—El sol está bastante fuerte, ¿no tienes calor?
Han Jaegang levantó la mano en el aire y bloqueó la luz solar que brillaba sobre el rostro de Woojeong. Si hubiera sido como de costumbre, solo se habría sentido agradecido por su amable gesto, pero ahora sus pensamientos se enredaron. ¿Acaso era porque se preocupaba por él, o era un acto calculado porque deseaba que permaneciera tranquilo en la Residencia Snow Reflection?
—¿A dónde fue? Tampoco estuvo aquí esta mañana.
—Tenía algunos asuntos que atender.
Como era de esperarse, Han Jaegang no respondió con honestidad. Probablemente se trataba del hospital. Kim Junghyun le había dicho por la mañana que se hiciera un chequeo de inmediato, y no había forma de que hubiera ido a la empresa una mañana de fin de semana en ese estado.
Conforme ese pensamiento cruzó por su mente, las emociones que habían estado bajo una tormenta se calmaron. Woojeong le preguntó con una voz tranquila, como de costumbre.
—¿Era urgente? Vi que salió vistiendo la ropa que llevaba en casa.
—No era un lugar donde necesitara ser formal.
Eso era verdad. Él no tenía ninguna razón para contárselo todo con honestidad. Incluso cuando lo dejó entrar a la Residencia Snow Reflection, no le había explicado el motivo. Después de todo, dado que Woojeong estaba cortado de su familia, la única persona en la que podía confiar era Han Jaegang.
—¿Por qué me miras de esa manera?
Woojeong pensó que ahora comprendía por qué, cuando le confesó que le gustaba, el hombre no había respondido. Si alguien a quien habías acogido debido a las circunstancias te decía que le gustabas, habría sido conveniente. No necesitaría esforzarse por mantenerlo atado a la Residencia Snow Reflection, puesto que Woojeong se quedaría a su lado por cuenta propia.
—Dijeron que no comiste en todo el día. ¿Te sientes mal en alguna parte?
Han Jaegang se inclinó y se sentó, y colocó la mano sobre la pierna de Woojeong. El cuerpo de Woojeong se congeló ante el contacto que no habría significado nada para él en el pasado.
Woojeong contuvo el aliento y liberó sus feromonas por completo, las cuales había aprendido a controlar un poco mientras vivía con él. Sintió que Han Jaegang reaccionaba con sensibilidad a las feromonas e inhalaba profundamente. Woojeong apartó su mano y se levantó de su asiento. Dado que había un escalón poco profundo en el suelo, su mirada se encontró con la de Han Jaegang a una altura similar cuando él se puso de pie también.
—No, no me siento mal. ¿No es usted, Director Ejecutivo, quien se encuentra indispuesto?
—Es solo porque estoy un poco cansado.
Woojeong sintió que algo caliente continuaba surgiendo en su interior ante el pensamiento de que alguien que decía que su corazón sufría dolor hablara como si no fuera nada. Woojeong tragó en seco y se acercó más a Han Jaegang. Cuando colocó su mano sobre su hombro, Han Jaegang naturalmente le rodeó la cintura con el brazo.
—…… Entonces, ¿vamos adentro a tener relaciones?
Woojeong sintió que él vacilaba ante sus palabras.
—……
Había querido hablar con calma, pero no había forma de detener las lágrimas. La mirada de Han Jaegang se volvió grave mientras observaba en silencio a Woojeong, preguntándose por qué de repente decía una cosa así.
—De esa manera, podrá absorber mis feromonas adecuadamente. ¿Esto es suficiente para hacerlo sentir mejor? ¿O necesita más?
—…… ¿Qué?
—Dijo que le duele el corazón. Para mejorar, necesita feromonas de Omega, ¿no es así? Si se acuesta conmigo, ¿realmente dejará de dolerle?
El rostro de Han Jaegang mostró confusión. Era una expresión que Woojeong jamás había visto antes.
—Así que realmente es verdad……
Esa expresión pareció una respuesta, y se echó a reír. Cada vez que Woojeong reía, las lágrimas que se habían acumulado en las comisuras de sus ojos caían. Conforme se limpiaba las lágrimas con la palma de la mano, Woojeong se tambaleó por un instante, pero apartó la mano de Han Jaegang cuando este intentó sostenerlo.
—Investigó todo sobre qué clase de persona soy y cómo vivía, ¿no es así? Supo desde el principio que vivía siendo maltratado en casa, ¿verdad? ¿Entonces por qué pretendió no saberlo? ¿Por qué me preguntó por qué estaba herido? ¿Acaso fue porque me tuvo lástima? ¿O fue porque lo encontró divertido?
—…… Lee Woojeong.
—¿Cómo supo que mis feromonas eran buenas para su enfermedad? ¿Acaso los análisis revelan eso? ¿Pero no se supone que un médico no debe revelar la información personal de un paciente a otra persona? Director Ejecutivo, ¿acaso puede hacer incluso eso como le plazca?
—Cálmate, y primero entremos a la casa.
Woojeong apartó con brusquedad la mano que intentaba sujetarle el brazo. Sus labios temblaban mientras retrocedía con vacilación.
—¿Dónde está mi casa? ¿Acaso esta es mi casa……? Pensé que usted era diferente.
Pensé que finalmente tenía a alguien especial en mi vida……
—Lee Woojeong.
—Usted es igual que la familia que me atormentó toda mi vida. Me hizo creer, me hizo depender de usted…… y más tarde, cuando mis feromonas ya no le sean útiles, planeaba desecharme, ¿no es así?
—Eso no es verdad.
Le dolía muchísimo más que cuando su familia lo maltrataba o lo abandonaba. Jamás había esperado que Han Jaegang albergara los mismos sentimientos que él, pero había creído que, al menos, lo trataba con sinceridad. Por esa razón se había sentido agradecido de que un lazo tan inmerecido llegara a él, y había sido capaz de aceptar también la repentina llegada de un bebé……
—Le dije que me gustaba……
Han Jaegang, que intentaba aproximarse de nuevo, se detuvo en seco. Se limitó a mirar fijamente a Woojeong, quien se encontraba al borde de las lágrimas.
—Si necesitaba mis feromonas, pudo haber tomado solo eso. ¿Por qué me trató bien? ¿Por qué hizo que dependiera de usted? ¿Por qué hizo que me gustara?
En ese instante, Woojeong frunció el ceño ante un dolor repentino y dobló la parte superior de su cuerpo. El estómago le dolía tanto que no podía mantenerse en pie.
Cuando Woojeong se abrazó el vientre y se desplomó, Han Jaegang acudió rápido a sostenerlo.
El dolor era tan severo que sintió una oleada de pánico. Woojeong se aferró al brazo de Han Jaegang y aguardó a que la dolencia disminuyera. Sus manos temblaban con violencia y sus lágrimas no se detenían.
—…… Solo debió haberme dicho la verdad. Si lo hubiera hecho, yo habría hecho lo que usted hubiera querido, Director…… Habría pensado que era una fortuna tener algo que pudiera darle……
Susurró Woojeong esas palabras mientras levantaba la cabeza. Por un momento, sus ojos se encontraron con los de Han Jaegang, pero desvió la mirada rápido. No tenía nada más que decir.
Woojeong apartó la mano ajena y se puso de pie despacio. Antes de que pudiera siquiera sentir alivio de que el dolor hubiera menguado, percibió que las náuseas ascendían. Cubriéndose la boca, Woojeong corrió frenéticamente hacia el interior de la Residencia Snow Reflection.
En lugar de ir al baño, Woojeong se dirigió directo a su habitación y cerró la puerta con llave firmemente. Luego, se sentó contra la pared al lado de la puerta mientras se sostenía el vientre.
Pensó que el dolor se debía a que había llorado demasiado. Intentó reprimir sus sollozos, pero las lágrimas no paraban en absoluto.
Poco después, un sonido provino desde el exterior cuando la perilla de la puerta traqueteó. Han Jaegang giró el pomo un par de veces y, tras confirmar que la puerta estaba bajo llave, de inmediato comenzó a tocar.
—Lee Woojeong, abre la puerta.
—……
—Voy a explicarlo, así que abre esta puerta. Lee Woojeong.
—Director Ejecutivo. ¿Qué está pasando? Woojeong, ¿qué ocurrió?
—Señora, por favor tráigame algo delgado como un alfiler para poder abrir la puerta.
—Espere un momento.
Era evidente que Han Jaegang pronto forzaría la puerta y entraría. Woojeong miró con ansiedad alrededor de la habitación. Sin embargo, no había lugar donde esconderse ni forma de escapar.
Pam, pam.
Conforme los golpes resonaban, Woojeong, que se había cubierto los oídos, se levantó y sujetó la perilla de la puerta con ambas manos.
—No la abra. Si la abre como le plazca, entonces……
Su cabeza se llenó de pensamientos extremos. No se atrevía a pronunciarlos en voz alta, por lo que solo sus labios temblaron; entonces, la voz de Han Jaegang se escuchó de nuevo desde afuera. Su tono se había calmado, como si se hubiera dado cuenta de manera exacta de lo que Woojeong estaba pensando.
—…… No la abriré. No lo haré, así que cálmate.
—……
—Esperaré, así que cuando te calmes, sal.
—……
—Lee Woojeong. ¿Puedes escucharme?
Woojeong, que sostenía con terquedad la perilla, retrocedió. Miró en silencio a su alrededor y luego entró al oscuro vestidor que tenía las luces apagadas. Woojeong ocultó su cuerpo en el estrecho rincón y se cubrió las orejas. No quería escuchar nada.
✧・゚: 𝓐𝓷𝓽𝓮𝓻𝓲𝓸𝓻 | 𝓢𝓲𝓰𝓾𝓲𝓮𝓷𝓽𝓮 :・゚✧

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